¡De Heroína a Justiciera de Justiciera a Villana de villana a mis Rodillas!

¡De Heroína a Justiciera de Justiciera a Villana de villana a mis Rodillas!

Dios nos diseñó a todos con características únicas y esenciales para los propósitos 

que EL tendría para nosotros aquí en la tierra. En ocasiones nuestras virtudes 

se pueden convertir en nuestros más grandes defectos, confuso ¿verdad...?

 ¡Sí!, desarrollamos tanto esas habilidades que a veces mucho se convierte 

en demasiado. A mí por ejemplo me gusta ser la heroína del más desvalido 

(huérfanos, ansíanos, etc.) y eso está bien pero...el problema es cuando la heroína 

se convierte en justiciera con alma de villana. Cuando veía una obvia injusticia 

hacia alguien más (o hacia mi) física o verbal, quería vestirme de heroína y con 

súper poderes rescatar al que no pude defenderse, pero al no ser eso posible mi 

YO entraba en frustración y llegaba una sed de justicia donde con mis propias 

fuerzas intente resolver la situación. Mi Corazón cambiaba todos los buenos 

ideales para ayudar al desvalido, por cómo encontrar que el que hace la falla 

pague más allá de mi herida o la de mi prójimo y en cada ocasión me convertía 

en una villana más y más. Quizás para ti hoy la injusticia sea el mal comentario 

de una suegra, un mal vecino, un mal amigo, un terrible jefe, una palabra de 

desánimo o quizás todo lo anterior que afecta a alguien a quien amas hoy...y 

quieres ser la heroína de tu propia historia. Así como a mí, todo inicio con una 

Buena intención del Corazón pero cuando la justicia viene de nuestras manos 

tristemente hay un villano en construcción. Cuando meditaba en esto, pensaba 

como el más grande héroe de toda la historia no uso súper poderes para derrotar 

al enemigo. También pensaba que no dudo pararse en una cruz y con los brazos 

abiertos exclamo: “perdónalos porque no saben lo que hacen” y así culmino el 

mayor acto de amor y sano las más profundas heridas. EL que jamás permitió que 

el dolor buscara justicia y la única sangre que se derramo fue la suya, jamás se 

defendió y muy valientemente murió al lado de dos villanos, y le dio salvación 

a quien la quiso tomar. Sabes, ese villano pude ser yo al lado de Su cruz y así 

como en esa historia uno creyó y otro no, yo no tuve que ir a una cruz porque mi 

Héroe lo hizo por mí, pero si llegue a mis rodillas, cerré mis ojos y encontré en mi 

Corazón un héroe que me decía: “¡Tu tranquila porque ahora soy yo quien cuida 

de ti!” El nombre de ese héroe se llama ¡JESUS! Y la mejor parte es que ¡nuestro 

héroe resucito al tercer día y en silencio dejo una tumba vacía! ¡EL HOY TAMBIEN 

PELEA POR TI!